
Las secuencias de esta rutina suavizaran las tensiones, ayudarán a desbloquear los senos y las vías nasales, colaborarán en el mantenimiento de dientes y encías saludables y a tener buen aspecto. Las yemas de los dedos de una mano relajada son la mejor herramienta de presión para llevar a cabo esta rutina que es aconsejable realizar en posición sentada.

Tanto Ten Rhyne como Kaempfer sólo describen los aspectos exteriores del método y parecen ignorar todo lo que se refiere a puntos, meridianos, energía, pulsos, etcétera.
Otras publicaciones aparecieron en Francia en el curso del siglo XVIII, que poco influyen en el ánimo de los médicos y no se tradujeron en un movimiento práctico. La teoría no se transforma en práctica.
Es sólo en el siglo siguiente, alrededor de 1812, cuando Ber-lioz, padre del famoso compositor, aplica por primera vez en París las agujas de acupuntura y publica sus resultados. A esta primera aplicación, siguen otras de médicos que tanto como Berlioz muy poco o nada conocían de la auténtica acupuntura china.