Expresión de belleza divina
Un corazón maduro nos ayuda a trabajar también con las fuerzas que, en otras ocasiones, desecharíamos, como la ira y el odio. Lo que aprendemos es a distinguir la ira del sufrimiento más profundo del odio. Ambos son poderosas energías. El despertar implica entender y transformar esas energías en claridad y fuerza por ninguna. De esta manera podemos ver desde una perspectiva que la vida humana es sufrimiento, envejecimiento y muerte. Pero desde otra perspectiva es también gracia, está llena de dones y de bendiciones y es expresión de una belleza divina. Nuestro mismo sufrimiento puede verse como la gracia que nos trae compasión, renuncia y humildad. Por más información visite Reiki.

