
En la actualidad la enseñanza de la acupuntura goza del visto bueno y del apoyo oficial, aunque no se imparte en las universidades oficiales. Existen escuelas que reciben subsidios gubernamentales y a las que concurren no sólo estudiantes de medicina tradicional sino también doctores en medicina formados a la occidental.
El número de acupuntores en el Japón de nuestros días es de alrededor de 30.000, la mitad de los cuales son doctorados en ciencias médicas.

La influencia china se extiende hasta comienzos del siglo XVIII, cuando los holandeses introducen en el Japón la medicina occidental. En 1884 decide el Japón adoptar la medicina occidental fundando por ley las facultades de medicina europeas que excluyen automáticamente la enseñanza de la medicina china.
Sin embargo, la práctica y la enseñanza de la acupuntura continuaron, incluso gozando del favor de las altas castas. Además, los métodos occidentales mucho más caros y a veces más prolongados que los orientales, alejaron en gran medida a las clases populares de aquella época