
El equilibrio de la energía en los meridianos se determina por los puntos reflejos y por ciertas áreas en la piel, las que son definidas mediante puntos en el meridiano mismo. Cuando la energía del meridiano está hipoactiva, el área se sentirá fresca al tacto; cuando la energía está hiperactiva, el área se sentirá tibia.

A la vez, cualquier cambio o función inadecuada de un órgano interno pueden ser regulados mediante los meridianos, donde la energía vital mantiene un vínculo estrecho con la tensión y la debilidad. La terapia tiene como fin estimular o deprimir la energía en los meridianos respectivos; para hacer esto, el desorden o desequilibrio debe ser diagnosticado y su causa localizada por medio del estudio del pulso.

Entre los meridianos (o canales) se distinguen doce principales y ocho extraordinarios, dotados de ramificaciones que los comunican entre sí (los llamados canales colaterales). En conjunto, se constituye una red que pone en comunicación los compartimentos superficiales del organismo con los internos, red por la que circulan sangre y energía Chi. Los canales se encuentran distribuidos por todo el cuerpo de forma bilateral y simétrica: interiormente llegan a todos los órganos y visceras; exteriormente a las cuatro extremidades, la piel y los órganos de los sentidos. Los desequilibrios que pueden surgir a lo largo de los canales se manifiestan en los compartimentos por los que pasa el canal interesado.

La acupuntura es una técnica reservada a los médicos diplomados en la misma. Es con agujas esterilizadas (o mejor: con agujas desechables) que el médico hace variar la energía. La manera de punzar está determinada por años y años de experiencia. Debe hacerse siempre del yang hacia el yin, de arriba hacia abajo, de la izquierda hacia la derecha, de adelante hacia atrás y penetrando la aguja más o menos profundamente según la enfermedad. Para los orientales, como dijimos, la energía universal -Chi, Ki o Kundalini- forma parte de la propia estructura del cuerpo humano y circula por el mismo a través de unos canales energéticos -los meridianos- que se extienden longitudinalmente por la superficie del organismo a partir del eje central de la columna vertebral.