
En 1901 Soulié de Morant, quien hablaba y escribía correctamente el chino, llega a China como cónsul francés. Según sus propias palabras, se encontraba visitando las obras francesas de la mano del venerable obispo de Mongolia Monseñor Bermyn y del obispo de Pekín, el ilustre Monseñor Favier, cuando vio en acción a un acupuntor.

En todo lo relacionado a la prevención de enfermedades, existe una clara diferencia entre los conceptos de la medicina china y la occidental: mientras que en la primera el médico debe evitar la enfermedad, en la segunda el médico se limita a curar la enfermedad cuando ésta ya ha aparecido. La concepción occidental, lo dijimos, tiene su sustento en un régimen económico perverso que permite todo en nombre del lucro, la salud se convierte así en mercancía, se compra en el mercado en forma de medicamentos. Los médicos occidentales lucran con la enfermedad de la población; los chinos, en cambio, viven de la prevención de enfermedades (nunca de la aparición de las mismas, ya veremos por qué).

Si para los chinos la existencia de los meridianos y de los puntos no ofrece ninguna duda, los occidentales, más objetivos y críticos, han tratado de verificar con la tecnología a su alcance la realidad de su existencia.
Alrededor del tercio de esta centuria, Soulié de Morant con la colaboración de algunos prestigiosos anatomistas trató infructuosamente de encontrar vestigios anatómicos que fueran super-ponibles con los meridianos y puntos tradicionales.
Desde entonces este tipo de búsqueda grosera ha dejado de repetirse y las investigaciones se han orientado en otro sentido, habiendo sido los resultados mucho más alentadores.

El Emperador Amarillo Huang Ti es uno de los tres emperadores legendarios y habría existido 2800 años A.C. A él se le atribuyen la invención del tejido dé las telas, la escritura, el atelaje del buey y del caballo, la navegación fluvial, el cultivo del gusano de seda y el catastro. Hizo construir casas, palacios y templos. Dividió el país en provincias y distritos. Hizo fundir las primeras monedas.