
Aunque pueda sonar poco científico, el concepto de un sistema de medicina de ese tipo le toca la fibra sensible a mucha gente Después de todo, algunas enfermedades están relacionadas con el estrés y por ello ligadas a las emociones; muchas personas han experimentado estados físicos vinculados con la estación o el clima. La medicina oriental relaciona a los seres humanos con su entorno y con la compleja mezcla de herencia, hábitos de comportamiento y estilo de vida.

En occidente se ha empezado a entender este importante punto y ya hace años el investigador japonés Hiroshi Motoyama desarrolló una máquina -la AMI- que es un aparato computariza-do capaz de comparar los flujos terminales de los meridianos con los del lado contrario del cuerpo para establecer las diferencias de potencial y orientar sobre la existencia de un trastorno. Actualmente, en Japón se utiliza la AMI en las administraciones locales como filtro para las inspecciones médicas de su personal ya que sus meridianos son examinados individualmente por los médicos convencionales con el consiguiente ahorro de tiempo y dinero.