
Las agujas de acupuntura, cuando se la somete a ciertas manipulaciones, produce efectos definitivos. Éstos son el efecto Pu, que calma, y el efecto Hsieh, que estimula. Por favor obsérvese que los efectos se logran mediante la manipulación y no por el uso de agujas de oro o plata. Las agujas que se emplean en la acupuntura clásica contemporánea en el Oriente son de acero inoxidable…

Está escrito en uno de los antiguos clásicos: Después de tomar el pulso, encaje la aguja: luego de la introducción de ésta, tome el pulso, al igual que un ciego siente su cauteloso camino con el bastón. Deben tomarse precauciones para que la dosis, esto es, el periodo que la aguja esté encajada, no se exceda dejándola demasiado tiempo. Esta precaución se respetará sobre todas las cosas, si el tratamiento ha de tener buen éxito.

Durante el tratamiento, el pulso se tomará varias veces antes de sacar las agujas y restaurar el equilibrio; es decir, hasta que los pulsos han sido normalizados. Sólo entonces se sacarán las agujas. Las agujas deben retirarse en el mismo orden en que el equilibrio ocurre en los pulsos; es decir, que cuando el meridiano se ha normalizado, la aguja será extraída.