
Gracias a esto, se empezaron a utilizar las nueve agujas de acupuntura, cada una de ellas con una forma y uso específico distinto. Actualmente aún se emplean 7 de ellas:
CHAN:
Empleada para punzar superficialmente la piel.
CHI:
Utilizada para aplicar presión.
FENG:
Utilizada para hacer sangrar al paciente cuando es necesario.
FILIFORME:
La de uso más amplio, bastante larga y empleada para punzar profundamente las regiones gruesas de músculos o grasa.
PI:
Empleada para extraer pus.
YUAN:
Que posee una cabeza redonda para aplicar masajes.
YUANLI:
Con punta aguda y cuerpo redondo, es utilizada únicamente en casos de urgencia.
El uso de estos tipos de agujas no sólo enriqueció los métodos de tratamiento y amplió las indicaciones clínicas de la acupuntura, sino que también mejoró sus resultados. Con el paso del tiempo el sistema de tratamiento acupuntural se ha ido complejizando, hasta adoptar el uso de agujas electrificadas o electromagnéticas en tiempo recientes. Pero la esencia de las “Nueve Agujas” aún se mantiene, a pesar de que algunas de ellas hayan caído en desuso.

Además de la médula y el cerebro, hay un tercer receptor de impulsos nerviosos: el sistema nervioso simpático, que se conecta con las glándulas sudoríparas, los músculos erectores del pelo, los vasos sanguíneos y las visceras (órganos internos). Allí se inician los reflejos viscerales y se producen síntomas asociados al dolor tales como sudoración, cambios de temperatura o alteraciones funcionales de órganos internos. Los efectos de la acupuntura en los sistemas de control del dolor se ponen de manifiesto en la relación que existe entre esta práctica terapéutica (y la estimulación eléctrica periférica) y la analgesia mediada por sustancias internas.

Las agujas de acupuntura, cuando se la somete a ciertas manipulaciones, produce efectos definitivos. Éstos son el efecto Pu, que calma, y el efecto Hsieh, que estimula. Por favor obsérvese que los efectos se logran mediante la manipulación y no por el uso de agujas de oro o plata. Las agujas que se emplean en la acupuntura clásica contemporánea en el Oriente son de acero inoxidable…

Está escrito en uno de los antiguos clásicos: Después de tomar el pulso, encaje la aguja: luego de la introducción de ésta, tome el pulso, al igual que un ciego siente su cauteloso camino con el bastón. Deben tomarse precauciones para que la dosis, esto es, el periodo que la aguja esté encajada, no se exceda dejándola demasiado tiempo. Esta precaución se respetará sobre todas las cosas, si el tratamiento ha de tener buen éxito.