
Según la tradición china, el estado de salud no es otra cosa que la persistencia de un flujo equilibrado de energía por los meridianos antes mencionados (la enfermedad es interpretada como un Chi desequilibrado). Concretamente, dado que en la energía vital intervienen dos principios dinámicos o polaridades [yin y yang), todas las formas patológicas se atribuyen a un desequilibrio localizado de yin y yang. La tarea del acupuntor consiste, en principio, en formular un diagnóstico exacto, determinando el lugar exacto de alteración del flujo de energía. Luego será el momento de intervenir para liberar los canales implicados, restableciendo así el flujo equilibrado de energía.

El tercer sistema de localización de los puntos se basa en las referencias anatómicas: la localización de los puntos puede establecerse en función de elementos anatómicos fácilmente deter-minables en los distintos compartimentos orgánicos. Así por ejemplo, en la espalda los puntos anatómicos de referencia son los extremos de la espina de la escápula, o bien su borde inferior, y las apófisis espinosas de las vértebra; en el tórax, los puntos de referencia más utilizados son los pezones mamarios y el esternón; y por último, en el abdomen, son el ombligo y el eje del pubis.

Podemos considerar a la acupuntura tan antigua como la propia China. Existen restos arqueológicos que evidencian la existencia de la acupuntura ya en la Edad de Piedra, cuando se utilizaban agujas de sílex y de jade. Pero los primeros tiempos históricos de China, sobre los cuales poseemos fechas concretas, corresponden a la dinastía Hia que duró desde el 2204 al 1766 a.C. y fue iniciada bajo la soberanía del emperador Yu. Sin embargo, disponemos de datos que nos hablan de la existencia del emperador Chin Nong (el nombre, significa Espíritu Laborioso) alrededor del 3200 a.C.

En el desarrollo embriológico, el huevo fecundado pasa por distintas etapas. En una de ellas, llamada gástrula, ocurre una invaginación que determina la formación de las tres capas embrionarias que darán origen a todos los órganos y sistemas: ectodermo, mesodermo y endodermo. Nos interesa en nuestro caso considerar el destino de la capa externa o ectodermo. Esta capa dará lugar a la formación simultánea de la piel y del sistema nervioso, considerado como un todo.Muy pronto se ve aparecer una formación elevada, longitudinal, que ha sido llamada cresta longitudinal. Esta se desarrollará hacia adelante formando el extremo cefálico o cabeza y hacia atrás, formando la médula y el extremo caudal.

Existen vasos secundarios que son conductos menores que conectan entre sí dos o más meridianos. El ejemplo más conocido de vaso secundario es el llamado Vaso Lo que une entre sí dos meridianos que son naturalmente acoplados, como por ejemplo los meridianos de Pulmón y de Intestino Grueso, los de Corazón e Intestino Delgado, etc.
Pero existen además otros numerosos vasos secundarios distribuidos en el tronco y en las extremidades. Como se comprende, estas numerosas comunicaciones transforman los meridianos en una verdadera red circulatoria cuya función más importante es la de compensar los excesos o suplir defectos de energía.

Aquí observamos la aparición de un fenómeno totalmente nuevo en la historia de la medicina. Dice Needhan1 que las ciencias fundamentales del hombre que han visto su origen en Oriente se han fusionado con las de Occidente en distintos períodos de nuestra historia cultural. Todas menos la medicina. Parecería como si ahora presenciáramos el comienzo de un fenómeno de integración inesperado, por largamente esperado.