Terapia Racional Emotiva
Ahueque la mano más fuerte (la derecha si es diestro) horizontalmente sobre la parte superior de la nuca, una parte difícil de alcanzar con los pulgares. Ahueque la otra mano y colóquela justo encima de la anterior. Al hacerlo se dará cuenta de que está apretando los músculos centrales de la nuca. Utilice ambas manos a la vez para conseguir una presión aún mayor; presione, entonces, el músculo apretándolo y vaya descendiendo hasta la base del cuello.


