
Aunque ha logrado expandirse mucho en los últimos años, todavía son muy pocos los que conocen la filosofía de vida y la concepción de salud que sostiene a la acupuntura, uno de los más efectivos y antiguos métodos de sanación conocidos por el hombre. Hoy en día, la acupuntura se ha transformado en uno de los más populares tratamientos alternativos. Como complemento de la quimioterapia, para mejorar problemas de la visión o como método para mejorar la circulación energética del cuerpo, cada vez más especialistas recomiendan esta disciplina para tratar las más variadas enfermedades.
Pero no se trata simplemente de un método de sanación. No nace del racionalismo científico que caracteriza a la ciencia occidental, ni responde a la concepción más tradicional del cuerpo humano. La acupuntura tiene una larga historia, ha transitado un larguísimo camino y se ha ido perfeccionando con el pasar de los años.

Entre sus múltiples aplicaciones, la Bioenergoinformática fundamenta el uso de la bioelectrofotografía. Se trata de un método de diagnóstico tendiente a detectar en forma preventiva alteraciones en el equilibrio energético característico de los seres humanos. Para comprender mejor el fenómeno Kirlian es necesario imaginar la conjugación de los principios físicos químicos producto de la alquimia humana, la matemática que permite mensurar todos los resultados, la informática que procesa esos datos y la medicina acupunturista con su explicación de nuestros meridianos energéticos y sus terminales digitales.
A partir de una precisa lectura e interpretación de las electrografias de los dedos de las manos, se puede ver el estado energético de cada órgano y cada sistema, pudiendo prevenirse el deterioro energético como anticipo de una patología. La bioelectrofotografía está alcanzando difusión a lo largo del mundo y cada vez más profesionales alopáticos requieren del Diagnóstico Preventivo Kirlian para diagnosticar con prensión patologías difíciles de detectar.

Este punto puede verse al doblar el brazo sobre el pecho. Está en una línea que discurre entre el surco del codo y el dedo índice, en la protuberancia del músculo del brazo, a tres dedos por debajo del surco del codo. Muy utilizado en todo el Lejano Oriente para aumentar el vigor y el bienestar. También se usa para tratar problemas musculares del brazo y la mano.