
En su afán de ayudar, las mujeres suelen ofrecer consejos que no son pedidos y generando en los hombres la sensación de ser criticados por no poder resolver los problemas de pareja por sí mismos. A medida que el hombre aprende a escuchar e interpretar correctamente los sentimientos de la mujer, la comunicación se hace más fácil.
A medida que la mujer respete el aislamiento en el que muchas veces se refugia el hombre para meditar sobre un problema y hallar una solución práctica él, más agradable…

Uno de los problemas más frecuentes entre hombres y mujeres suele ser que cada uno desea que el otro quiera lo que nosotros queremos o que sienta lo que nosotros sentimos. Es equivocado suponer que si nuestros compañeros nos quieren, reaccionarán tal como nosotros reaccionamos cuando queremos a alguien. Las mujeres se quejan de que los hombres no las escuchan. Los hombres se quejan de que las mujeres intentan cambiarlos.
Los hombres y las mujeres no necesitan lo mismo para sentirse bien. Ellos se sienten mejor cuando solucionan los problemas por la culpa de su sexo opuesto, ellas cuando pueden hablar de ellos. Si él no se da cuenta de que ella necesita hablar de sus problemas para sentirse mejor, pensará de que ella habla demasiado y no querrá escucharla. Si ella no se da cuenta que su pareja llega a casa y se pone a mirar televisión para recomponerse, creerá que la desatiende, intentará hacerlo hablar y, así, generar un mayor mutismo.

Los primeros informes sobre germinación provienen de China y datan de varios milenios atrás. El descubrimiento de sus virtudes, tanto nutricionales como medicinales sobre la fuente de energia, fue lenta en el tiempo. Los aztecas y algunas tribus americanas consumían granos, porotos y semillas germinadas. También, los antiguos romanos utilizaron la reproducción de la cebada a fin de obtener malta para fabricar la cerveza.

La úlcera es una lesión abierta que se produce en el revestimiento del estómago. Los especialistas afirman que la principal causa de su formación es la presencia de la bacteria Helicobacter pylori en el organismo.
Esta bacteria genera sustancias que debilitan la mucosa protectora del estómago, lo que lo hace vulnerable a la acción del ácido clorhídrico y de la pepsina. Ambos se encuentran en el estómago y fomentan la formación de la ulcera.Esta puede no causar síntomas, aunque generalmente provoca dolor punzante, ardor en el abdomen, vómitos, entre otros.

Gracias a la presencia de una sustancia llamada silimarina, el cardo mariano protege y mejora distintos trastornos hepáticos. Estos pueden aparecer debido a un consumo excesivo de alcohol o por una infección por ingesta de alimentos tóxicos, entre otras causas. Además, esta planta se utiliza en tratamientos de cirrosis hepática y de hepatitis agudas o crónicas.

El cardo mariano resulta útil para combatir problemas hepáticos. Pero, además, según investigaciones recientes, esta planta ayuda a contrarrestar los efectos negativos que algunos productos, como el plomo, el aluminio de las latas y el mercurio de los empastes para dientes, producen en el hígado.

Según la leyenda, mientras la Virgen María amamantaba a Jesús ocultándolo de la persecución de Heredes, cayó leche de su seno sobre las hojas de esta planta. De esta manera surgió el nombre de cardo mariano.
Esta planta espinosa pertenece a la familia de las Compuestas. Tiene tallos robustos y ramificados y hojas salpicadas de manchas blancas. Se utiliza toda la planta, pero especialmente las alcachofas, forma en que termina la flor con sus semillas.

El tratamiento del Dr. Wenzhong es una combinación que incluye un Plan de Dieta Personal, la práctica de Chi Kong. la Auriculoterapia y el uso de Hierbas Medicinales Naturales de China. Su resultado es notablemente efectivo y no trae efectos secundarios. Favorece la recuperación de todo el cuerpo. disminuye su envejecimiento y brinda una vida sana.

La mucosidad y la flema suelen estar asociadas a una dieta inadecuada. Evite los productos lácteos, los cacahuetes y plátanos, ya que todos ellos facilitan la secreción de mucosidad, y limite estrictamente el consumo de alcohol, tabaco y comidas con especias y picantes, que confieren espesor y viscosidad a la mucosidad.

Contrariamente a la actual corriente imperante en Occidente en la terapia natural, no abuse de la fruta y las verduras crudas; los cereales cocidos y las verduras poco hechas proporcionan igual cantidad de fibra y no fuerzan al sistema digestivo, que tiene que convertir en sopa gástrica todo lo que comemos.