Yoga para la menopausia
La menopausia es para la mujer una etapa llena de cambios físicos, psicológicos y sociales. Aunque suele considerársela un período difícil, una mujer bien informada puede prevenir muchos de los riesgos de este : proceso natural. Contrariamente a lo que se cree, y a pesar del cambio hormonal que tiene lugar a esta edad, el organismo intenta adaptarse a las nuevas circunstancias que le impone la menopausia, buscando un nuevo equilibrio. Sabemos que el cuerpo y el cerebro reaccionan constantemente al dolor, aún cuando la persona no tenga conciencia de que lo sufre. Sabemos también que el dolor, mezcla de experiencias y reacciones, es un síntoma, ya sea orgánico (enfermedades o lesiones) o funcional (dolor de espalda).
Darnos cuenta de que estamos cumpliendo un ciclo importante en nuestra vidas es un estímulo agradable. Por el contrario, si pensamos que a partir de la entrada en la menopausia nos enfrentamos a las pérdidas de ciertos valores normales de la mujer, nos encontramos ante un síntoma negativo. Todo lo negativo nos produce malestar y bloqueos energéticos. Reaccionar físicamente al dolor y tener conciencia de ese dolor son dos fenómenos distintos. La actitud habitual es escapar y rebelarse frente a él, verbalizándolo como emocional o físico, impidiendo el hecho desde el fondo.

