
Por otro lado, el equilibrio homeostatico remite al equilibrio relativo en el medio interno del cuerpo, cuyas funciones incluyen los latidos cardíacos, la presión arterial, la temperatura corporal y la respiración, entre otros, además de las respuestas adaptalivas del organismo que promueven la conservación de la salud. Así, la Analgesia Acupuntural se caracteriza por:
• Proporcionar un amplio margen de seguridad.
• Producir pocas alteraciones fisiológicas.
• Propiciar un período postoperatorio más satisfactorio para el paciente.
• Mantener la analgesia por más tiempo en el post operatorio.
• Considerar al paciente como parte del equipo quirúrgico.
• Ser una técnica económica.

En su accionar, la acupuntura impide la despolarización de la membrana celular; es decir, anula la conducción del estímulo o impulso doloroso. Este mecanismo se denomina cerrar la puerta. En el marco de la medicina tradicional china, la Acupuntura Terapéutica depende primordialmente del recorrido y la influencia de los meridianos y de un diagnóstico preciso. Los puntos en la Analgesia Acupuntura Quirúrgica, en cambio, gozan de una amplia autonomía y pueden situarse en cualquier lugar del cuerpo tanto dentro como fuera del recorrido de los meridianos y en la cercanía del campo operatorio.
La A.A.Q tiene además efectos antiinflamatorios, sedantes y estimulantes del sistema inmunológico, y además favorece la recuperación motora y el control de hemorragias (equilibrio hemostático). Para comprender el efecto analgésico y antiinflamatorio de esta técnica terapéutica es necesario remitirse al Estímulo Acupuntural. La sensación producida por el estímulo acupuntural (deqi) se localiza entre el umbral de calambre y el umbral de dolor, zona que se denomina Zona Terapéutica Efectiva y donde el paciente alo¡a la sensación de pesadez, entumecimiento y distensión.