
Infecciones urinarias como quistes de ovario y miomas uterinos pueden tener inicio en la columna lumbo sacra, al igual que la dismenorrea (dolor menstrual) que es una afección muy frecuente, mal entendida y no bien tratada. En un alto porcentaje de estos enfermos la columna lumbo sacra está afectada, desplazada o rotada, ya que es muy habitual que el dolor se acompañe de dolor lumbar iterativo, rebelde a todo tratamiento.

Por otra parte, la medicina oriental respeta la relación entre las emociones y el cuerpo, tratándola a través del Q¡, el plano de encuentro entre lo físico y lo emocional. En la mujer esta relación se manifiesta en el delicado equilibrio hormonal del ciclo menstrual y la digitopuntura es un método sin peligros y efectivo para restaurar y mantener dicho equilibrio.

La digitopuntura resulta extremadamente efectiva a la hora de tratar dolencias femeninas, que en numerosas ocasiones han sido etiquetadas como psicosomáticas por la medicina occidental, sobre todo cuando no existía una patología obvia.