
Muchas veces sentimos que nuestro cuerpo no nos responde como debiera. El cansancio y malestar corporal se instala en nuestras vidas y amenaza con quedarse para siempre. La sensación de apatía y fatiga, las contracciones, fuertes dolores en zonas determinadas o bloqueos energeticos suelen ser las manifestaciones de este estado de desequilibrio que estamos experimentando, y como no solemos tener “a mano” las herramientas para comenzar a tratar estas molestias a tiempo, terminan transformándose en serias dolencias.

En la actualidad, los germinados estan considerados como el alimento más completo del mundo vegetal. Ellos proveen nutrientes esenciales como enzimas, oligoelementos, aminoácidos, minerales y vitaminas. La incorporación de germinados en la dieta cotidiana permite cubrir las carencias que padecen los alimentos expuestos a procesos de industrialización. El refinamiento de algunos productos, como ser cereales, azúcar, harina, puede causar afecciones en el organismo.

Los primeros informes sobre germinación provienen de China y datan de varios milenios atrás. El descubrimiento de sus virtudes, tanto nutricionales como medicinales sobre la fuente de energia, fue lenta en el tiempo. Los aztecas y algunas tribus americanas consumían granos, porotos y semillas germinadas. También, los antiguos romanos utilizaron la reproducción de la cebada a fin de obtener malta para fabricar la cerveza.