
La mayoría de las personas que viven en ciudades están expuestas a los efectos de la polución atmosférica y necesitan dedicar una atención especial a tonificar los pulmones mediante ejercicios de respiración. En el apartado de medicina natural, se facilita un ejercicio sencillo. Las investigaciones llevadas a cabo han demostrado que la mayoría de las personas que padecen asma pueden controlar y aliviar los síntomas.

Abrigúese el cuello y la cabeza si hace viento o al ir en bicicleta o moto. Evite exponerse a corrientes y aires acondicionados siempre que pueda. No salga a la calle con el cabello húmedo o mojado tras haberse duchado o nadado; séqueselo lo antes posible. Y abrigúese tras realizar ejercicio físico ya que al tener los poros abiertos se es más vulnerable.

Si se trata de un estado permanente, utilice todos los puntos además de las rutinas de cuello y hombros y la abdominal. La fiebre del heno, aunque es activada al inhalar ciertos irritantes, suele estar relacionada con alergias crónicas a ciertas sustancias alimentarias.

La fiebre del heno, que solía ser un problema estacional relacionado con el polen, es ahora una condición permanente para muchas personas. Si es estacional, utilice los puntos y rutinas sintomáticos cuando el problema se active, y los puntos y rutinas a largo plazo durante el resto del año.