
Una espontánea red social está operando ya en el planeta, promoviendo cambios de sensibilidad, percepción y respuesta. El contacto es telepático, no necesita círculos de figuración social ni relaciones de amistad para terminar vendiendo desodorantes o cacerolas. Jardineros, navegantes y aeronautas sienten la necesidad de acercarse más al fuego, al todo amor del alma. En un original grupo interno. En un respirar conjunto, conspirativo, unido, afín.

El hombre ignora todavía lo que le espera, sólo es consciente de una intensa aspiración y de un anhelo innato por saber más, por avanzar; presente en algo o en alguien más completo que él mismo. Surge en él la convicción profunda de que el horizonte ansiado alcanzará en el servicio, de que la visión se va haciendo realidad, de que el anhelo fructificará en la autorrealización, y, que la aspiración se fundirá con el conocimiento y la oportunidad.

Los síntomas más frecuentes son el rechazo al contacto físico y la imposibilidad de alcanzar el orgasmo. Las causas variarán de acuerdo con las vivencias personales de cada mujer. No obstante, la falta de deseo sexual puede ser un emergente de los siguientes factores físicos. La mayoría de los trastornos sexuales son de origen psicológico. Algunos de ellos son la desarmonía en la pareja, el estrés y los problemas laborales.

En la actualidad, la mujer está envuelta en una serie de roles de madre, esposa que la hacen sentir estresada y agotada al finalizar el día. Entonces, la falta de tiempo u otro motivo pueden provocar un desinterés por mantener relaciones sexuales con la pareja. Este problema tiene varias denominaciones: frialdad sexual, falta de deseo, entre otros nombres. La inhibición sexual puede ser producto de una situación primaria, alguien que nunca ha tenido demasiado interés por el sexo; o secundaria pérdida del deseo erótico.

Aunque la verdadera causa es aún desconocida, puede decirse que este problema aparece asociado a situaciones de estrés, actividad excesiva, sobrecarga de trabajo. También puede relacionarse con infecciones causadas por virus, fuertes alergias, entre otros disparadores. Además, los cambios climáticos también aumentan el riesgo de contraer fatiga crónica.

A pesar de que tan sólo un hombre de cada tres mujeres padezca este síndrome; es fundamental para ellos conocer los sintomas de la fatiga crónica, ya que en la actualidad, está aumentando el número de casos en el sexo masculino. Estas manifestaciones se producen en pocos días, y pueden extenderse semanas, incluso meses. La edad de riesgo va desde los 20 a los 40 años.

Según diversas investigaciones, ciertas profesiones como la política, la medicina…, producen un agotamiento fisico y mental importante, lo cual predispone a contraer una fatiga crónica. Se considera que es un agotamiento intenso, que provoca una disminución notable en la capacidad de energía para realizar actividades; además, reduce las defensas del organismo.

Normalmente, el estado de estrés conlleva a este problema. Sin embargo, existen otros factores orgánicos y psíquicos que pueden causar la fatiga cronica. En general, es una condición más común en las mujeres; no obstante, el trabajo forzado y las responsabilidades laborales y hogareñas que tienen los hombres, hacen que cada vez más varones estén propensos a padecer este trastorno.