
Gracias a la presencia de una sustancia llamada silimarina, el cardo mariano protege y mejora distintos trastornos hepáticos. Estos pueden aparecer debido a un consumo excesivo de alcohol o por una infección por ingesta de alimentos tóxicos, entre otras causas. Además, esta planta se utiliza en tratamientos de cirrosis hepática y de hepatitis agudas o crónicas.

El cardo mariano resulta útil para combatir problemas hepáticos. Pero, además, según investigaciones recientes, esta planta ayuda a contrarrestar los efectos negativos que algunos productos, como el plomo, el aluminio de las latas y el mercurio de los empastes para dientes, producen en el hígado.

Según la leyenda, mientras la Virgen María amamantaba a Jesús ocultándolo de la persecución de Heredes, cayó leche de su seno sobre las hojas de esta planta. De esta manera surgió el nombre de cardo mariano.
Esta planta espinosa pertenece a la familia de las Compuestas. Tiene tallos robustos y ramificados y hojas salpicadas de manchas blancas. Se utiliza toda la planta, pero especialmente las alcachofas, forma en que termina la flor con sus semillas.