
El tratamiento de enfermedades y malestares por medio de la acupuntura y la moxibustión tuvo su origen en el Oriente. Como terapia, la medicina oriental difiere completamente de la occidental, que fue introducida en el Japón por los holandeses en el último periodo de la dinastía Tokugawa.

Arrodíllese al lado del receptor, de cara a él. Los brazos del receptor deben estar estirados a los costados. Si al receptor se le tensa el cuello cambíele la posición de descanso de la cabeza de tanto en tanto. Con suavidad, coloque una mano en la zona superior de la columna vertebral, en el lado más cercano a usted.

Este punto puede verse al doblar el brazo sobre el pecho. Está en una línea que discurre entre el surco del codo y el dedo índice, en la protuberancia del músculo del brazo, a tres dedos por debajo del surco del codo. Muy utilizado en todo el Lejano Oriente para aumentar el vigor y el bienestar. También se usa para tratar problemas musculares del brazo y la mano.

Una medicina energética está más allá de lo psíquico y de lo somático, que pasan así a ser meras apariencias de algo que se mueve en la profundidad. Ni nuestro cuerpo ni nuestra alma son reales, sino meras proyecciones de un elemento dinámico inasible directamente, fuera del alcance de los instrumentos convencionales de exploración clínica.1 Justamente por eso nuestras manifestaciones vitales tendrán siempre ese carácter ambivalente que ha engañado a tantas generaciones de honestos investigadores.
La sustancia de la medicina es el hombre vivo, en último término la vida misma. Pretender describirla con los dos clásicos atributos de psiquis y soma es limitarla, reducirla, degradarla. No en vano los místicos agregaron un tercer elemento: el espíritu. Nos parece que en su formidable intuición los místicos percibieron el fluir continuo y siempre distinto de la energía dentro y fuera del hombre.

Si para los chinos la existencia de los meridianos y de los puntos no ofrece ninguna duda, los occidentales, más objetivos y críticos, han tratado de verificar con la tecnología a su alcance la realidad de su existencia.
Alrededor del tercio de esta centuria, Soulié de Morant con la colaboración de algunos prestigiosos anatomistas trató infructuosamente de encontrar vestigios anatómicos que fueran super-ponibles con los meridianos y puntos tradicionales.
Desde entonces este tipo de búsqueda grosera ha dejado de repetirse y las investigaciones se han orientado en otro sentido, habiendo sido los resultados mucho más alentadores.

La interpretación de este hecho varía según tomemos en cuenta la teoría china de la energía o bien los conocimientos que poseemos sobre la función refleja del sistema nervioso. Nos ocuparemos en primer lugar solamente de la concepción china, dejando para más adelante las interpretaciones occidentales de los fenómenos referentes a la acupuntura.
Según el concepto chino, todo obstáculo en la libre circulación de la energía determina un desborde del meridiano correspondiente. El síntoma más prominente de este desborde es el dolor, pero también puede aparecer hinchazón (edema) o dilatación de los capilares a ese nivel.

Hemos mencionado el hecho de que el organismo humano es un microcosmos y en él se reproducen las leyes de la naturaleza. Este hecho se pone en evidencia cuando consideramos la circulación de la energía en los meridianos principales.
Los chinos consideran que la energía comienza a circular inicialmente por el meridiano del Pulmón y sostienen esta idea con el argumento de que el comienzo de la vida extrauterina se señala por la primera respiración o vagido del recién nacido. Este argumento es válido puesto que incluso en nuestra civilización occidental la prueba médico legal del nacimiento verdadero de un niño consiste en la verificación de la presencia de aire en los pulmones.

Existen vasos secundarios que son conductos menores que conectan entre sí dos o más meridianos. El ejemplo más conocido de vaso secundario es el llamado Vaso Lo que une entre sí dos meridianos que son naturalmente acoplados, como por ejemplo los meridianos de Pulmón y de Intestino Grueso, los de Corazón e Intestino Delgado, etc.
Pero existen además otros numerosos vasos secundarios distribuidos en el tronco y en las extremidades. Como se comprende, estas numerosas comunicaciones transforman los meridianos en una verdadera red circulatoria cuya función más importante es la de compensar los excesos o suplir defectos de energía.

La energía que hemos visto circular hasta ahora en los meridianos principales y distintos es la llamada energía pura o energía Yong. Existe otra, llamada también energía Superficial, Defensiva o Impura, y también energía Oé. Esta última circula por los meridianos Téndino-musculares y también por el tejido conjuntivo y la piel, entre los meridianos.
Existen doce meridianos Téndino-musculares los que siguen un trayecto algo distinto del de los meridianos principales, aunque se los reconoce por el mismo nombre. Sus trayectos son muy ramificados y disponen de numerosos vasos secundarios que les permiten extenderse en superficie y alimentar la piel y los tejidos téndino musculares.

La dirección general de estos meridianos es vertical, tanto en los miembros como en el tronco.La energía recorre estos meridianos con un sentido siempre constante y los meridianos se conectan unos con otros mediante canales accesorios llamados vasos secundarios de modo tal que la circulación de energía constituye un sistema cerrado de sentido constante.
Existen tres meridianos Iang en el miembro superior y tres en el miembro inferior. Igualmente, hay tres meridianos Inn en el miembro superior y otros tres en el miembro inferior.