
Los desórdenes respiratorios también aumentan como resultado de la polución atmosférica. Esta sección se concentra en dolencias cotidianas como el resfriado común, la tos, la fiebre del heno y la sinusitis. Sin embargo, los puntos beneficiosos en dichos casos también pueden utilizarse perfectamente al tratar problemas respiratorios de mayor gravedad, como el asma.

Forme una curvatura con acupuntura de manos alrededor de ambos lados de la cabeza del receptor y coloque los pulgares en el espacio existente entre las cejas. Presione suavemente con ambos pulgares en sentido descendente, en dirección a las sienes. Coloque de nuevo los pulgares en la línea del medio de la frente, algo más arriba que en la ocasión anterior, y repita la secuencia.

Antes de iniciar la rutina, deje reposar su mano suavemente sobre el abdomen del receptor para realizar un primer contacto que le otorgue confianza; tome conciencia de la respiración del receptor y asegúrese de que él hace lo mismo con la suya propia.

Arrodíllese junto a las caderas del receptor, mirando hacia su cabeza. Para este movimiento y el siguiente, los brazos de éste pueden reposar por encima de la cabeza o en cualquier posición que le resulte cómoda.

Mantenga la misma posición de antes junto al receptor. Localice el lugar donde empezó a presionar a lo largo de los ilíones (huesos de la cadera), pero en esta ocasión mueva las manos hacia abajo. Explore con las yemas de los dedos o las palmas de las manos hasta que encuentre el triángulo óseo plano existente en la base de la columna vertebral, el sacro.

Siga presionando hacia abajo en línea recta hasta que se encuentre a medio camino entre las costillas y el ombligo. No quite el otro dedo del centro del pecho. Utilícelo como un señalador mientras con las yemas de los dedos de la otra mano presiona en línea descendente hasta la base del esternón, más o menos a un par de centímetros al lado de la línea seguida anteriormente y de la misma longitud.

Cuando alcance la parte superior, crúcela y vuelva a operar en el lado izquierdo en sentido descendente, alejándose un poco más de las costillas. Una terapia alternativa muy eficaz gracias a su tiempo vigente. Al llegar a la cintura, cruce de lado y presione el costado derecho. Continúe hastala zona superior del ombligo.

Si siente algún punto particularmente placentero, dedíquele una atención especial. Continúe presionando realizando semicírculos decrecientes hasta que llegue a las inmediaciones del ombligo. Observe sus sensaciones. Esté abierto a ellas. Puede que se sienta mejor si eleva un poco las rodillas, pero no es algo que resulte necesario.

Con las yemas de los dedos ejerza presión desde la base del cuello a lo largo de la cresta del músculo en el extremo superior del hombro. Situado a medio camino entre el cuello y los huesos de la articulación del hombro, este punto resulta muy sensible en la mayoría de las personas.

Según los chinos nuestra piel se encuentra surcada por ciertas líneas por donde corre la energía vital que hemos aprendido a conocer con el nombre de energía Inn Iang. Esta líneas son en realidad conductos de energía, como lo designa el signo chino “Ching” que, literalmente, significa “conducto por donde corre un fluido capaz de producir trabajo”.
Existen varios tipos de meridianos según la función que desempeñan. En primer lugar están los Meridianos Principales que surcan la superficie del cuerpo en número de doce. Son simétricos y existe uno para cada lado del cuerpo. Cada uno de ellos representa un órgano o función y de esta manera hay un meridiano derecho del Pulmón y otro izquierdo, un meridiano derecho del Estómago y otro izquierdo, etc.