
Wu Hsien: suele decirse que, cuando se desea realizar un buen trabajo, primero hay que afilar las herramientas. Cada mañana, en cualquier momento después de la hora del tsu (mediodía) y una hora antes del wu (tarde), es decir, cuando disminuye la potencia del Yin y domina la del Yang, deberá sentarse en una estancia tranquila orientada hacia el Este. El hombre concentrará su espíritu y se librará de preocupaciones, teniendo en cuenta que el estómago no tendrá que estar demasiado lleno ni vacío por completo. Por más información visite Reiki.

Metodo taoista: Puede ocurrir que, mientras una pareja hace el amor, el martillo de Jade (pene) del hombre sea lo suficientemente grande para llenar por completo la vulva de su compañera. En este caso, el hombre podrá complacerla sin realizar grandes esfuerzos. Sin embargo, para aquellos que no tienen la misma ventaja, el Tao ofrece un medio para alargar el tamaño de un falo corto.

Coloque su otra mano unos dos centímetros más abajo de la anterior, también en el lado más cercano a usted. Descanse lentamente el peso corporal en ambas manos, visualizando que presiona atravesando al receptor y alcanzando el suelo. No hay problema en que sus dedos reposen sobre la columna siempre y cuando no aplique presión con ellos.

¿Cómo hacer, dado que existen tantas diferencias entre el pensamiento de uno y otro hemisferio, para introducirnos en la compleja manera oriental de ver el mundo? Únicamente existe una llave que puede abrirnos la puerta tan herméticamente cerrada: la ley universal, el principio único de la ciencia y de la filosofía china: el concepto de Tao. Pero el Tao es como una flecha que vuela, si se la atrapa deja de ser una flecha que vuela, si por el contrario se la observa como un movimiento abstracto, deja de ser una flecha.