
Permanezca en pie junto al receptor y sujétele la frente con una mano; con la otra sujétate la nuca, con el pulgar de un lado y el resto de dedos del otro. Presione a lo largo de los costados de la nuca en un movimiento de compresión. Resulta tan placentero que seguramente le pedirán que vuelva a repetirlo varias veces.

Cuando alcance la parte superior, crúcela y vuelva a operar en el lado izquierdo en sentido descendente, alejándose un poco más de las costillas. Una terapia alternativa muy eficaz gracias a su tiempo vigente. Al llegar a la cintura, cruce de lado y presione el costado derecho. Continúe hastala zona superior del ombligo.

Ahueque la mano más fuerte (la derecha si es diestro) horizontalmente sobre la parte superior de la nuca, una parte difícil de alcanzar con los pulgares. Ahueque la otra mano y colóquela justo encima de la anterior. Al hacerlo se dará cuenta de que está apretando los músculos centrales de la nuca. Utilice ambas manos a la vez para conseguir una presión aún mayor; presione, entonces, el músculo apretándolo y vaya descendiendo hasta la base del cuello.

En todo lo relacionado a la prevención de enfermedades, existe una clara diferencia entre los conceptos de la medicina china y la occidental: mientras que en la primera el médico debe evitar la enfermedad, en la segunda el médico se limita a curar la enfermedad cuando ésta ya ha aparecido. La concepción occidental, lo dijimos, tiene su sustento en un régimen económico perverso que permite todo en nombre del lucro, la salud se convierte así en mercancía, se compra en el mercado en forma de medicamentos. Los médicos occidentales lucran con la enfermedad de la población; los chinos, en cambio, viven de la prevención de enfermedades (nunca de la aparición de las mismas, ya veremos por qué).

Alrededor del año 1960 un fisiólogo norcoreano describió la existencia de un “cuarto sistema”. Junto al sistema circulatorio, linfático y nervioso existiría un sistema compuesto de corpúsculos especiales y de conductos, distribuidos en una vasta red que surcaría no sólo la superficie del cuerpo, sino que siguiendo el trayecto de algunos grandes vasos ligaría la piel con los órganos internos.
El trayecto de estos conductos coincidiría más o menos con el trayecto de los meridianos de la acupuntura china. El autor denominó sistema Kyungrak a este sistema que obviamente sería la base anatómica de la acupuntura.