
Mantenga una presión gradual constante. Si mantiene una presión gradual podrá profundizar más. Guíese por las reacciones del receptor y asegúrese de que él o ella sepa que el masaje no tiene que doler para ser efectivo. Coloque con suavidad una mano sobre el abdomen del receptor para el acupuntor, por encima del ombligo. Sitúe la otra mano cerca del hueso de la cadera izquierda y presione lenta y gradualmente con el dorso de los dedos.

También puede probar a presionar descendiendo a lo largo de la línea media y los bordes del sacro. Esta suele ser una zona donde la presión resulta agradable. Presione con los pulgares en el tejido blando que hay justo por encima de los iliones y continúe presionando trazando una ínea hacia fuera, siguiendo la curva de los huesos.

La nomenclatura internacional ha fijado un número correlativo para cada punto, comenzando a contar desde su origen, designando a continuación el nombre del meridiano según el órgano relacionado. Decimos así, punto 14 Estómago, 38 Vejiga, etc. Desde el Primer Congreso Mundial de Acupuntura (Tokio, 1965), también los meridianos han pasado al régimen numeral por medio de números romanos. Comenzando con Pulmón y terminando con el Vaso de la Concepción, siguiendo el orden de la Gran Circulación de Energía, cada meridiano puede ser ahora identificado con un número. Pulmón es I, Hígado es XII, Corazón V, Riñon VIII, etc. Los puntos han logrado finalmente identificación internacional.

Los antiguos médicos chinos habían descubierto un hecho que hoy día podemos confirmar sin ninguna dificultad: existen ciertos puntos de la piel que se hacen espontáneamente dolorosos o que duelen cuando se los presiona. La aparición de ese dolor en zonas bien delimitadas puede estar en relación con la existencia de una enfermedad de los órganos internos o bien puede ser la expresión, en la superficie del cuerpo, de un trastorno de los músculos, tendones o articulaciones.
Por regla general estos puntos se hacen insensibles, es decir vuelven a lo normal, una vez curada la enfermedad o el trastorno que les dio origen.

En el terreno de la terapéutica Reich aportó el Acumulador de Energía Orgónica, un dispositivo que consta de partes metálicas y partes orgánicas dispuestas alternativamente y de tal forma que dejan un cubículo central. Un sujeto colocado dentro de ese cubículo recibe el resultado de la acumulación de energía orgónica. Se han comunicado numerosos casos clínicos tratados de esta manera que revelan, sin lugar a dudas, la acción positiva del aparato sin intervención de factores sugestivos.