
El estrés, provocado por la constante sobrecarga de estímulos que sufre nuestro sistema nervioso y por la ansiedad, es una de las principales causas de las dolencias que nos aquejan en nuestros días. En lá antigua China el estrés también estaba presente, aunque a menudo tomaba las manifestaciones más dramáticas de las guerras y hambrunas.

Recuerde que los ejercicios respiratorios reducen significativamente los síntomas asmáticos. También conocidos como «dolencias femeninas», resultan especialmente sensibles al tratamiento con digitopuntura. En esta sección se examinan el síndrome premenstrual y el dolor menstrual, la candidiasis, la cistitis y la mala circulación.

Gire a un lado la cabeza del receptor y sujétela con una mano. Con el pulgar de la otra presione en el lado de la cabeza, empezando con un semicírculo alrededor del perímetro de la oreja y moviéndose hacia fuera describiendo semicírculos cada vez mayores.

El segundo proceso, que acompañó al de la especialización creciente, fue el del surgimiento de verdaderas multinacionales fabricantes de medicamentos. La producción industrial de medicinas se convirtió en un negocio gigantesco y las personas que están tras de ellas se convirtieron en millonarios influyentes. Las multinacionales son las que diseñan los planes de investigación en cuanto a los medicamentos que están en desarrollo y son las que patentan las medicinas que producen. Así, cada vez que alguien está enfermo y necesita medicación, se ve obligado a pagar a la empresa que desarrolló el producto. La medicina se convierte así en un tremendo negocio.

Existen vasos secundarios que son conductos menores que conectan entre sí dos o más meridianos. El ejemplo más conocido de vaso secundario es el llamado Vaso Lo que une entre sí dos meridianos que son naturalmente acoplados, como por ejemplo los meridianos de Pulmón y de Intestino Grueso, los de Corazón e Intestino Delgado, etc.
Pero existen además otros numerosos vasos secundarios distribuidos en el tronco y en las extremidades. Como se comprende, estas numerosas comunicaciones transforman los meridianos en una verdadera red circulatoria cuya función más importante es la de compensar los excesos o suplir defectos de energía.